Puno

Luchar por la libertad.

Ayer he terminado de leer el extraordinario libro de Erich María Remarque “Sin novedad en el frente”, año 1929, es una novela que impone, pues el autor denuncia en ella los estragos que ocasiona entre los jóvenes soldados alemanes la primera guerra mundial, que van al frente, enviados allí engañados supuestamente para defender el patriotismo, pero lo que realmente les espera es el horror, el drama, la muerte. Los soldados, según Remarque, no luchan por su país, luchan por sobrevivir, sea como sea, deseando que esa locura se acabe para volver a su hogar, a seguir con la vida que habían planeado tener. Desean, en definitiva, la paz.

El último domingo alrededor de las diez de la noche hemos sido testigos de otra masacre terrorista perpetrada por los narcoterroristas de Sendero Luminoso de los Quispe Palomino, asentados en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro-VRAEM, desde 1999; fatídica noche en la que asesinaron 16 personas, entre ellos 4 niños, en el poblado de San Miguel en el distrito de Vizcatán del Ene, provincia de Satipo, Región Junín. Son vidas, que se suman a otras entre policías, militares y civiles, segadas por estas huestes terroristas y por la inacción estatal.

Esta historia no es nueva, ni mucho menos un psicosocial, ya que la muerte no es una aventura para los que tienen que enfrentarse a ella en estas circunstancias; dolorosamente es la continuación de innumerables hechos perpetrados por estas columnas terroristas, que no han podido ser exterminadas por la falta de estrategias de inteligencia operativa, que han debido ser diseñadas y ejecutadas por los gobiernos de turno en estas más de dos décadas; permitiendo así que las vidas de nuestros miembros del orden y defensa se pierdan, de nuestros campesinos que sobreviven al secuestro por el terror, al olvido e indolencia de un estado que ni su muerte a manos de sus verdugos es capaz de lamentar y condenar oportunamente.

En este escenario tan polarizado por odio y división, sembrados paralelamente en estas décadas por sus brazos políticos como el Movadef o Conare y otros grupos infiltrados ligados estrechamente a Cerrón y Castillo, tarde o temprano si estos comunistas triunfan, los peruanos nos veremos en la misma encrucijada que los jóvenes de Remarque: luchar para sobrevivir, cuando habíamos ido a las urnas pensando que votábamos para tener una patria mejor.

Estamos a tiempo de evitarles a nuestros niños y jóvenes ese horroroso desenlace y heredarles un país democrático y libre.

(*) Analista Política y Especialista en Gestión y Políticas Públicas

(*) La empresa no se responsabiliza por los artículos firmados. – #ElenaPérezVargas #Movadef #QuispePalomino #VRAEM #Opinión

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